La jueza Servini, el eterno comodín del poder político de turno

A los 81 años, la "Chuchi", como le decían en sus pagos natales, sigue siendo protagonista. Perfil de un personaje insoslayable de la zona más gris de la democracia.

Luego de una carrera judicial discreta pero llevada adelante con paso firme, María Romilda Servini de Cubría debutó en las ligas mayores de la Justicia gracias a Carlos Menem, quien en noviembre de 1990 la nombró jueza nacional en lo criminal y correccional con competencia electoral. Desde ese lugar de poder, tuvo a su cargo nada menos que la causa Yomagate, en la que la cuñada presidencial Amira Yoma estaba acusada de lavar dinero del narcotráfico. Todo un debut.

El curriculum de la magistrada, que este martes decidió la intervención del PJ y puso a su cargo nada menos que al quemador de urnas Luis Barrionuevo, dice que cuando estuvo a cargo del Yomagate manejó la investigación de forma tal que lo que pasaba por su despacho era cajoneado de forma irreversible. Entre otros ítems, mandó al papelero el pedido del juez español Baltazar Garzón para extraditar a la entonces célebre Amira.

Sin embargo, su salto a la fama ocurrió luego, en 1992, cuando ella misma presentó un amparo judicial para censurar a Tato Bores,quien tenía prevista una sátira que la incluía. La justicia civil entonces falló a favor de ella y Bores no pudo nombrarla, aunque la reacción fue mucho más sonora. Un coro de famosos que cruzó a Luis Alberto Spinetta con Mariano Grondona, a Alejandro Dolina con Susana Giménez y sumó a Ricardo Darín, Víctor Hugo Morales, Pedro Saborido, Jorge Carnaghi, Juana Molina, Pappo, Hugo Arana, Darío Grandinetti, China Zorrilla, Magdalena Ruiz Guiñazú, Jorge Guinzburg y hasta el ultramenemista Bernardo Neustadt la inmortalizó en el cantito que aún hoy resuenta: "la jueza barú burú budía es lo más grande que hay", cantaron en los estudios del recién privatizado canal 13 que el Grupo Clarín utilizó para diversas tires y aflojes con el menemismo.

Durante el gobierno de Fernando de la Rua la magistrada no tuvo tareas descollantes hasta que le tocó nada menos que ser responsable de la represión que durante los días 20 y 21 de diciembre de 2001 dejaron 39 muertos. Servini dio las órdenes desde la comisaría 2 de la Federal y su brazo ejecutor fue nada menos que Jorge Alberto "Fino" Palacios.

Si bien en el gobierno de Eduardo Duhalde, Servini no tuvo en sus manos causas pesadas, sí se encargó de aligerar el transcurrir del bonaerense por la Casa Rosada y de mandar a cachear a manifestantes que rompían la paz del silencio que añoraba conquistar el presidente interino.

En 2005, los nuevos aires políticos que el gobierno de Néstor Kirchner estaba desplegando le permitieron a la jueza tener un papel central en el devenir del Partido Justicialista. En septiembre de ese año la magistrada dispuso la intervención del PJ y nombró al mando al dirigente porteño Ramón Ruiz.(armador histórico del PJ y en ese momento cercano a Kirchner). En ese entonces, la intervención benefició al Presidente, quien protagonizaba junto a Cristina una encarnizada interna con Eduardo Duhalde y Hilda "Chiche" de Duhalde.

Tanto el duhaldismo como el menemismo (entonces en plena descomposición) criticaron el fallo y apuntaron a que con esa herramienta el kirchnerismo terminaría gravitando con más fuerza que hasta ese momento. Algo así sucedió ya que poco después Néstor Kirchner fue electo titular del partido.

Un dato curioso es que Servini apeló a argumentos similares en 2005 y ahora en 2018, cuando puso al mando del principal partido político del país a Barrionuevo, el hombre del "hay que dejar de robar al menos dos años".

Tanto ese año como ahora, la magistrada habló de "acefalía" y de falta de avances para la normalización del partido. Asimismo, en ambos casos se trató de un fallo con lenguaje más político que judicial, como si "la Chuchi" fuera juez y parte de la situación.

No caben dudas de a quien beneficia un Justicialismo implotado y con Barrionuevo como cara de la renovación. Un dirigente que a horas de haber sido elegido por la jueza ("me dijo si no quería ser el interventor del PJ", reveló el gastronómico sin ponerse colorado) afirmó que dialogaría con todos los sectores del peronismo menos con el kirchnerismo.

Fuente: Infonews.com