19Noviembre2017

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Un “desacuerdo” entre empresarios destapó la olla de la mega estafa contra el estado provincial

La maniobra que permitió desnudar el “robo” de casi 100 millones, surgió de un “desacuerdo” entre dos empresarios. Las pruebas que vinculan a dos ex ministros de Claudio Poggi.

San Luis Noticia difundió ayer detalles de la mega estafa que investiga Fiscalía de Estado y que vincula, en principio, a dos empresarios de la firmas Urbanum y Lummen, como también a dos ex ministros de Hacienda de la gestión de Claudio Poggi, Néstor Ordoñez y José María Emer, con uno de los casos más graves de corrupción y fraude al estado provincial que se hayan cometido en la provincia.

La maniobra se habría comenzado a pergeñar en el año 2013 cuando el gobierno de San Luis, a cargo de Poggi, proyectó la construcción de dos obras: un Centro de Convenciones y un emprendimiento hotelero y turístico en la ciudad de La Punta.

A mediados de 2013, los ex funcionarios Ordoñez y Emer establecieron los primeros contactos con empresarios para la adjudicación y ejecución de las obras por un monto de alrededor de 250 millones de pesos. En detalle el presupuesto oficial para el Centro de Convenciones era de $123.539.786,52. En tanto, para el emprendimiento turístico (un hotel 4 estrellas) se fijó una inversión de $126.445.000.

Los ex ministros hablaron entonces con Guillermo Luis Marchionni, un empresario de la construcción a quien le proponen la ejecución de los proyectos. Los funcionarios decidieron entonces lanzar la licitación para las obras a principio de 2014. Mientras tanto, Marchionni, para supuestamente cumplir con el trato, el 6 de junio de ese año inscribió en al Registro de Comercio la empresa Urbanum.

Fue así que 17 de setiembre de 2014 el gobierno firmó el contrato con Urbanum para la ejecución de las obras, una firma que había sido creada tres meses antes y tenía sede en Capital Federal.

Urbanum, presuntamente por recomendación del ex ministro Emer, subcontrató a la empresa Lumma S.A., suyo presidente era Raúl Moreno -según indican los expedientes de la misma firma-para ejecutar las dos obras por un monto total –de acuerdo la documentación a la que tuvo acceso San Luis Noticia- de 163 millones, es decir, casi 87 millones menos que el “presupuesto oficial”.

Las dos empresas firmaron los contratos para ambas obras. El 15 de setiembre de 2015 por el proyecto Centro de Convenciones y el 13 de octubre por el emprendimiento hotelero y turístico, según el decreto N” 1968 MHyOP.

En detalles más precisos, Lumma cotizó la obra Centro de Convenciones por $82.366.865,95 (41 millones menos que el presupuesto oficial), y el Hotel Recova por $80.999.000 (45 millones menos que el monto fijado entre el gobierno y Urbanum), de donde surge la diferencia de casi 87 millones entre los dos proyectos.

Sin embargo, esa “diferencia” podría ampliarse, ya que también se sospecha que las obras se habrían realizado por un monto menor, incluso, que el fijado de manera privada entre las dos firmas. Por eso, se habla ya de una cifra cercana a los 100 millones.

En junio de 2017 se terminó una de las obras, el Centro de Convenciones por el monto fijado en principio entre el gobierno y Urbanum, es decir, $123.539.786,52. En tanto, el otro proyecto también debía inaugurarse en la misma fecha, pero hubo demoras y su finalización se programó para fin del corriente año.

Hasta ahí, todo iba como lo habrían planeado los funcionarios y los empresarios. Pero algo pasó que iba a desatar el escándalo. A parecer las relaciones entre Marchionni y Moreno se rompieron, ya que este último no habría cumplido con parte del acuerdo al no “rendirle” a su “socio” la “diferencia” del monto oficial y la cotización privada de las obras. Una “traición” que el presidente de Urbanum no dejó pasar y lo llevó a radicar una denuncia.

En Tribunales, Marchionni increíblemente acusó a Moreno de “estafa” por “retención indebida” ya que, según expuso, cobró en su lugar por el total de la obra Centro de Convenciones pero se habría quedado con la diferencia de más de 41 millones de pesos.

La Justicia citó a declarar a Moreno, quien desmintió la acusación de Marchionni a quien responsabilizó por la “desaparición” del dinero.

Ambas “confesiones” dejaron a la luz todo lo que había pasado y se convirtieron en la punta de iceberg que Fiscalía deberá poner al descubierto hasta las últimas consecuencias, porque no solamente se trataría de una mega estafa supuestamente planificada y ejecutada por el cuarteto de empresarios y funcionarios que figuran en las documentaciones, sino de toda una red de complicidades que llegan hasta la cabeza de un gobierno que necesariamente debió conocer y, consecuentemente, participar de semejante hecho de corrupción.