A pesar de las graves acusaciones contra el senador provincial Ariel Rosendo por parte de su ex pareja, la Cámara le otorgó una licencia de 30 días con goce de sueldo.

Ivana Massimino, la ex pareja de Roseno denunció públicamente a mediados del mes pasado las situaciones graves de violencia física y psíquica de las que era y es víctima por parte del legislador. El martes de esta semana, el Senado provincial, en medio de una fuerte presión, aprobó concederle al cuestionado legislador una licencia paga por un mes.

“Esta fue la irrisoria respuesta de la Cámara de Senadores puntana ante una escalada de reclamos en redes sociales y presentaciones de distintos sectores, pidiendo la destitución de Rosendo: un mes de vacaciones pagas”, advierte en una nota el sitio Izquierdadiario.com.

Señala el artículo que el legislador del PJ también fue hasta mediados del año pasado Secretario General del SMATA – Villa Mercedes, alineado con la burocracia sindical de Ricardo Pignanelli y que la licencia con goce de sueldo fue aprobada por unanimidad “sin que nadie pudiera expresarse sobre el tema”

“Rosendo fue denunciado en tres oportunidades por su ex pareja, acusándolo de reiterados hechos de violencia de género y violación de restricciones perimetrales. También lo hizo secretario de SMATA, que en 2019 lo separó de su cargo por administración fraudulenta. Y, por último, una ex empleada del mencionado sindicato lo llevó a la Justicia por sufrir episodios de acoso sexual cuando trabajaba para él”, agrega la fuente.

Entre otros datos agrega:

En la denuncia más reciente, la que precipitó la situación actual, el Senador Provincial fue acusado de haber entrado junto a una mujer y varios hombres a la sede de SMATA, rompiendo con un hacha la puerta de ingreso y apoderándose de muebles y electrodomésticos del sindicato, como así también de efectos personales de su ex pareja, quien residía en la sede del gremio.

Ivana Massimino indicó ante la prensa local que el Senador Provincial tiene una orden de restricción, que «violó una vez más, ya que ha tenido esta conducta muchas veces». La mujer explicó que aún vive en la sede del SMATA gracias a un permiso especial, porque cuando se separó de Ariel Rosendo, a fines del año pasado, no tenía adónde ir con la hija de ambos, que tiene 11 años.

Massimino comentó que hizo nuevamente las denuncias policiales y judiciales, «ya que Rosendo es un golpeador, maneja la trata de personas, tenía a menores que hacía prostituir, traía mucha gente a nuestra casa, me encerraba, me insultaba, me pegaba y me denigraba como mujer». «Estuve amenazada mucho tiempo y tengo miedo de que me mate o me mande a matar, porque arregla todo con dinero y tiene matones que trabajan para él», añadió.

A pesar de esta cantidad de denuncias, hasta el momento, ninguno de esos expedientes ha tenido resolución judicial. A la complicidad de la Justicia de San Luis, se suma el aval del otro de los poderes del Estado al concederle una licencia con goce de sueldo. La indignación en las redes sociales no se hizo esperar y ya circulan adhesiones y comunicados pidiendo que el senador deje su banca y que la Justicia actúe con celeridad.

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