La detección de animales infectados, a punto de ser faenados, encendió la alerta. Funcionarios municipales explicaron cómo son los controles y cuáles son las recomendaciones para la población.

En una inspección que hizo personal de Bromatología Municipal durante el fin de semana pasado, detectaron la positividad de triquinosis en tres animales porcinos listos para la faena, en el matadero “El Destino”.

El coordinador de Bromatología Guillermo Barroso, y la jefa de Calidad Alimentaria, Luciana Bertozzi, hablaron sobre cómo se realizan los controles, cuáles son los requisitos que deben cumplir los mataderos e insistieron en los consejos más importantes que debe tener en cuenta la población ante la compra y el consumo de productos alimenticios.

“Nosotros tenemos un inspector permanente en el frigorífico. Ante alguna situación que detecte, pone inmediatamente en conocimiento a Cabina Sanitaria y, a su vez, se da aviso a SENASA y COSAFI”, comentó Barroso.

Reveló que, efectivamente, detectaron que tres porcinos estaban infectados con triquinosis. “Entraban a una faena legal y tenían certificado de procedencia, pero cuando se practicaron análisis correspondientes, mediante el sistema de enzimática artificial, tres de ellos, que venían de un mismo establecimiento tenían la infección”.

Explicó que, en estos casos, la Municipalidad tiene un protocolo de cumplimiento estricto: “Se despliega de manera rápida para la prevención. En primer lugar, se aíslan a los animales, luego se da a viso a los organismos SENASA y COSAFI que son los encargados de controlar el establecimiento y se hacer los seguimientos correspondientes”.

Aclaró que la única forma de detectar si un animal tiene triquinosis “es a través de la faena y con los métodos autorizados por el SENASA.

“La aparición de estos casos, es una ocasión propicia para alertar a la población sobre la existencia de animales que tienen triquinosis, por lo tanto, al comprar alimentos, como chacinados, hay que observar que estén identificados, porque es la garantían de que han cumplido con los requisitos estrictos de sanidad y han pasado todos los controles”, comentó. “Lo que siempre pedimos a los vecinos es que no compren productos que se venden la vía pública, no solamente pasa en nuestra ciudad sino en toda la Argentina”, añadió.

“El animal que tiene triquinosis es porque ha comido ratas, es decir, está mal alimentado, a veces con basura o restos que les tiran, pero esos alimentos están infectados”, agregó.

Destacó que el área de Bromatología está en permanente contacto con Epidemiologia del Policlínico Regional “donde nos avisan si detectan pacientes con Triquinosis. Entonces, nosotros procedemos a lo que indica el protocolo en cuanto al seguimiento”.

“Casi siempre se produce la contaminación por las llamadas faenas familiares o caceras que es como una tradición, pero que se hace sin ninguna precaución y con mucho riesgo”, concluyó.

Por su parte, la bromatóloga Luciana Bertozzi insistió en la necesidad de crear conciencia en la población sobre los alimentos que se consumen: “La persona que va a comprar un producto, tanto de chacinados como de cualquier otro comestible, tiene que controlar que esté en condiciones en cuanto a las fechas de vencimiento, de envasado y las recomendaciones que figuran en el envase”.

“En cuanto a los lácteos que tenemos en la heladera, debemos fijarnos siempre su estado, controlar que no se haya modificado el envase, ya que puede ser un síntoma de la pérdida de la cadena de frío. En los supermercados, lo último que se tiene comprar son los productos congelados, para llegar y colocarlos en heladera o en el freezer”.

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