La Cámara penal Nº 2 de la Segunda Circunscripción judicial condenó a Luis Acosta por el delito de abuso sexual con acceso carnal calificado por el empleo de un arma.

Este jueves, en la Sala de Juicios Orales Nº 2 del edificio judicial mercedino, se dio lectura al veredicto en la causa “ACOSTA LUIS GABRIEL – AV. ABUSO SEXUAL CON ACCESO CARNAL”, en el cual se resolvió la condena del Sr. Luis Gabriel Acosta quien fue juzgado por el hecho ocurrido en febrero de 2017 en la intersección de calles Nelson y Of. Pereyra de esta ciudad. En ese entonces, N.E.G fue interceptada por el Sr. Luis Acosta quien hizo uso de un arma blanca para amenazar a la mujer, le sustrajo su celular y la abusó sexualmente.

El tribunal conformado por Daniela Estrada, María Silvia del Castillo y Aníbal Atilio Astudillo encontró penalmente responsable a Acosta por el delito de abuso sexual con acceso carnal calificado por el empleo de un arma y lo condenó a 14 años de prisión, asimismo, se ordenó que se investigue el presunto delito de robo agravado por el uso de arma.

El hecho ocurrió en la calurosa tarde del 17 de febrero de 2017, a eso de las 16.30, en un baldío del barrio Eva Perón I, cuando la mujer salió caminando hacia la casa de una anciana a la que cuidaba. En el trayecto, cuando atravesaba el descampado, fue interceptada por Acosta quien la amenazó con un cuchillo para robarle el celular.

La víctima contó a la policía que hubo un forcejeo, pero el delincuente logró arrebatarle el teléfono. Luego, siempre bajo amenaza con el arma blanca, la tomó del cuello y la llevó a un costado del terreno donde había yuyos altos. Allí la violó.

Por datos que la policía pudo recabar, una semana después se hizo un allanamiento en la casa de un familiar de Acosta donde se secuestró ropa y un cuchillo, elementos que fueron reconocidos por la víctima. A los pocos días, el sospechoso, que permanecía escondido, fue detenido.

Durante la investigación, el joven negó los hechos y pidió que se hiciera una rueda de reconocimiento, lo que terminó complicándolo aún más en la causa, ya que la víctima lo identificó sin dudarlo.

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