Así lo manifestaron las profesionales a cargo del curso sobre consumos problemáticos, desarrollado en Concarán. El 6 de noviembre se replicará en Villa Mercedes.

Este martes por la tarde, en la Cámara de Apelaciones con asiento en Concarán, se realizó la capacitación: “Abordaje Integral de los Consumos Problemáticos”.

La misma estuvo a cargo de María José Pérez, Psicóloga del Cuerpo Profesional Forense del Poder Judicial; y de Ana Quiroga, integrante del Programa de Adicciones de la Fundación de Acción Social (FAS) de San Luis; quien asistió en compañía de la Técnica en Adicciones, Marisa Robledo, también miembro de la FAS.

A lo largo de la actividad, considerada como clínica de casos para la renovación de la matrícula del mediador, se desarrollaron las siguientes temáticas:

-Consumos problemáticos: conceptualización y marco normativo vigente.

-Uso, abuso dependencia, dispositivos de abordaje.

-Adicciones sin sustancia: juego patológico.

-Estrategias de prevención de riesgo y daño.

Entrevistas a disertantes

En diálogo con la Delegación de Prensa, Ana Quiroga y María José Pérez se refirieron sobre el propósito de la capacitación, y ofrecieron algunas definiciones para comprender en qué consiste la problemática y cómo abordarla desde lo institucional.

¿Como surge la iniciativa para el dictado de este curso?

Ana Quiroga: la iniciativa surge, básicamente, del trabajo diario y cotidiano que uno hace en el ámbito de la prevención de los consumos problemáticos.

En el trabajo que venimos haciendo en el interior de la provincia, muchas veces hemos dialogado con mediadores e integrantes del Poder Judicial, y nos han manifestado algunas situaciones que se presentan ante la justicia, vinculadas a los consumos problemáticos.

A partir de allí surge la iniciativa de la Coordinadora Provincial de Mediación, Mónica Corvalán, de trabajar en la prevención de los consumos problemáticos, brindando orientación y asesoramiento a los miembros del Poder Judicial.

¿Qué son los consumos problemáticos?

Ana Quiroga: Se le llama consumos problemáticos, a todos aquellos consumos que, como bien lo indica el nombre, empiezan a generar problemas en nuestra vida. Ya sea a nivel familiar, social, laboral, comunitario. Aquellos consumos dónde no puedo encontrar un límite, dónde no puedo decir que no, y que están afectando mi vida cotidiana.

Nosotros con María José hemos trabajado mucho en todo lo que tiene que ver con las problemáticas vinculadas a las socio-adicciones, como, por ejemplo, el juego. Decimos que el juego es un problema, cuando deja de ser una diversión, un entretenimiento. Cuando invierto un tiempo que está destinado a otras actividades, cuando destino un dinero que está reservado para otros gastos, etc. También podemos hablar del alcohol, cuando decimos que, ya no es un vaso de vino para acompañar un asado o una comida; ya no es una cerveza con amigos o una sidra o champagne en un brindis; sino que ya son 2, 3 o más vasos, ya no puedo decir que no, ya no puedo encontrar un límite, y eso me está generando un problema. A esto llamamos consumos problemáticos; que los diferenciamos de las adicciones, que es cuando pasamos a hablar de una enfermedad. El consumo problemático es una instancia previa al desarrollo de una dependencia.

María José Pérez: Como bien lo dijo Ana, el consumo problemático es todo aquel consumo que, mediando o no mediando algún tipo de sustancia, genera en el sujeto algún tipo de problemática a nivel individual, familiar, social, laboral, económico, etc. Lo bueno de esta definición, es que involucra no sólo el consumo de sustancias, sino también comportamientos como el jugar, el comprar, el usar la tecnología; que en sí mismos no son un problema, como tampoco lo es un vaso de alcohol, pero que, si se excede la intensidad, la frecuencia de su uso, y si esto interfiere de manera significativa en mi vida, entonces estamos hablando de un consumo problemático. Es importante aclarar, que no todo consumo problemático es una adicción.  Pero sí todas las adicciones son consumos problemáticos. Por ejemplo, el consumo excesivo de alcohol por parte de los jóvenes, o el juego excesivo; que empiezan a tener algún tipo de afectación en su vida, se convierten en un “consumo-problema”. Pero no podemos denominar adicto a un joven que quizá está empezando a tener alguna conducta problemática en relación al consumo de alcohol; o no podemos llamar ludópata a una persona que está jugando excesivamente, si todavía esto no ha generado una dependencia, entendida como una enfermedad, como una adicción.

Ana y María José: El término “consumos problemáticos”, sirve para no estigmatizar a las personas bajo un rótulo tan pesado como es la adicción. En esta etapa tenemos la posibilidad de intervenir antes de que el problema esté instaurado como una enfermedad, por medio de herramientas de cuidado, de protección, de disminución de riesgo y daño, incentivando factores protectores; sin estar hablando de una enfermedad instaurada, de una adicción o de una dependencia.

¿Cuál es el aporte de esta formación para la labor de los operadores de justicia?

Ana Quiroga: En primer lugar, a nosotros nos interesa hacer visibles todas estas problemáticas, que se entienda que éstas son problemáticas vinculadas a la salud, que son problemáticas que están presentes en nuestro entorno, y que, al estar en el ámbito de la salud, podemos hablar de una intervención terapéutica, podemos hablar de abordaje preventivo. Es importante que sepan que, en el caso de que haya alguna problemática que necesite una intervención asistencial, pueden solicitar la colaboración de nuestra fundación. Tenemos un equipo que trabaja en la asistencia de las problemáticas vinculadas a los consumos, las adicciones, las dependencias, ya sea de sustancia o sin sustancia.

María José Pérez: Además, les facilita a los operadores judiciales tener más herramientas al momento de dar respuesta a determinadas situaciones que se presentan ante la justicia, como pueden ser casos de abuso, violencia, maltrato; en dónde el consumo problemático de determinadas sustancias como el alcohol, las drogas, entre otras, complejiza aún más la situación que uno tiene que resolver. Entonces el tener conocimiento sobre esto, favorece las posibilidades de intervención, las articulaciones interinstitucionales, y hace a un panorama y a un diagnóstico más amplio.

Ana Quiroga: Como dice María José, es necesario rescatar la articulación interinstitucional, el poder trabajar en red, el saber que contamos con distintos organismos y profesionales, lo que resulta sumamente enriquecedor para la tarea cotidiana de cada uno; ya que en el tema de las dependencias y de las adicciones, todos tenemos algo que hacer y que decir, porque es una problemática compleja que la vamos abordando desde los distintos lugares desde donde nos toca trabajar.

Como cierre de este informe, se recuerda que el miércoles 6 de noviembre, la formación será replicada en la ciudad de Villa Mercedes, en lugar y horario a confirmar.

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