Acérrimos anti peronistas y anti kirchneristas, otrora apóstoles del «hay que dejar de mantener vagos», hicieron fila para recibir el cheque de 50 mil pesos de manos de Alberto Rodríguez Saá.Desde la primera reunión que el gobierno convocó en Villa Mercedes y que congregó a miles de villamercedinos en La Pedrera, los comentarios no dejaron de circular por las redes sociales.
Unos, cuestionando a los acaudalados empresarios y comerciantes que se «prendían» de un plan supuestamente destinado a los más afectados por la crisis; otros, criticando la increíble hipocresía de conocidos anti peronistas y anti kirchneristas que no tuvieron ningún empacho en alistarse para manotear los 50 mil del plan de créditos.
Hubo «casos testigos» de vecinos que recibieron alegremente el crédito y que merecieron algo más que simples críticas, como la esposa de un concejal de Cambiemos, el dirigente mercantil despotricador de las políticas peronistas, o el de un conocido comerciante, dueño de dos autoservicios, que ese mismo día había sacado su «alta gama» de la agencia.
Y son varios en la lista. Cientos de acomodados empresarios como también vecinos que se cansaron de cuestionar las políticas de subsidios y de planes para «mantener vagos» hicieron los trámites y después se pusieron en la fila con cara de «arrepentidos”. Todos quedaron grabados en las cámaras que registraron las entregas de los cheques en Villa Mercedes, para la bronca de los pequeños comerciantes que sí necesitan la ayuda para afrontar la crisis provocada las medidas del gobierno nacional.
Muchos de los cuestionamientos vinieron de las mismas filas del peronismo sanluiseño, pero también de la comunidad en general, que no se banca la tremenda hipocresía que se disparó al compás del tentador plan que implementa el gobierno.
El programa es solidario, tal como se lo presentó hace dos semanas. Dirigido fundamentalmente parar los pequeños comerciantes a quienes la crisis los empuja al cierre de las persianas.
Amortiguar el impacto de la crisis, evitar el cierre de comercios y preservar cientos de fuentes laborales son los propósitos loables del plan llamado «San Luis te cuida», un programa que, por sus características, no puede tener «requisitos de ingreso» -como por ejemplo demostrar insolvencia económica- por el riesgo de convertirse en una medida discriminatoria.
La buena instrumentación del plan debe apelar indefectiblemente a la sinceridad y la buena predisposición de los sanluiseños, a la generosidad que mueve las buenas acciones. Como por ejemplo, dejar que un programa solidario llegue a la gente que más lo necesita. Esa consciencia parece que no abunda en los sectores más favorecidos, muchos menos entre quienes despotrican contra las políticas sociales. Esos que ahora hacen fila y muestran la cara más extrema de la hipocresía.

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