El gobierno de Cambiemos “financió” la obra de la “bicisenda” con un monto “fijo” a marzo de 2019. Encima, con una cláusula que obliga al Municipio a abonar los “excedentes” por el aumento de los costos.

La visita de Mauricio Macri el 25 de julio pasado, a pocos días de su dura derrota en las PASO, se está transformando en más que un mal recuerdo para el intendente Mario Raúl Merlo, y podría convertirse en una pesadilla para todos los villamercedinos. El presidente vino, en plena campaña electoral, a inaugurar una obra financiada por el gobierno nacional, fruto de un convenio firmado en marzo pasado.

La obra en cuestión tiene un título y una presentación rimbombantes: “Renovación Urbana – Parque Lineal Paseo de la Dársena”, para la “integración de una serie de espacios verdes preexistentes, distribuidos a lo largo de la ciudad, poniendo en valor cada una de sus cualidades ambientales y paisajísticas, respetando la vocación natural de cada uno de ellos, integrándolos en un sistema de espacios recreativos y saludables que conformarán un anillo de circunvalación verde, que unirá los distintos barrios de la ciudad”. En síntesis: construcción de una larga bicisenda alrededor de la ciudad.

¿Cómo se llegó a este acuerdo para el financiamiento de la obra? La política, en plena “pelea” de los hermanos Rodríguez Saá y los poco claros “negociados” del senador nacional Adolfo Rodríguez Saá para conseguir fondos y distribuirlos a los “municipios amigos”. Un tema del que se habló mucho y generó más que una polémica.

Así, el 15 de marzo pasado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Secretaría de Infraestructura Urbana, dependiente del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda, representada por la licenciada Marina Klemensiewicz, y la Municipalidad de Villa Mercedes, en a figura del intendente Mario Raúl Merlo, firmaron un convenio de cooperación y financiación para la ejecución de la obra “Renovación urbana, infraestructura y equipamiento”.

Mediante ese convenio, las partes acuerdan el cumplimiento de una serie de obligaciones.

La Secretaría se comprometió a aportar el cien por ciento del monto total del proyecto presentado por la Municipalidad, el citado “Renovación Urbana – Parque Lineal Paseo de la Dársena”. Ese monto que representaba un total de $ 50.095.483.

En el segundo párrafo del convenio, ya se especificaba la obligación del Municipio de Villa Mercedes: “En los costos y gastos que sean necesarios para la finalización de la obra que excedan el monto a financiar por la Secretaría serán aportados por la Municipalidad”.

Seguidamente, el documento, refrendaba: “La secretaría accede a brindar asistencia financiera para la realización de la obra y entregará un monto total fijo, que no podrá ser ajustado ni será pasible de redeterminaciones de precios. Los desembolsos se harán contra la prestación de certificados de obra que acrediten fehacientemente el avance de ésta”.

Pero, por si esas obligaciones impuestas a la Municipalidad no quedaban claras en las presentaciones del convenio, en la cláusula cuarta del documento, terminaban de ratificarlas: “El monto que aportará la Secretaría para la realización de la obra es fijo, tope, no será ajustado ni será pasible de redeterminaciones de precios, y es reflejo en el cómputo y presupuesto presentado por la Municipalidad. La Municipalidad se compromete a finalizar la obra y cargar con todos los gastos y costos que excedan el monto a aportar por la secretaría”.

No había pasado ni un mes de la “visita” del presidente para la inauguración de la obra, cuando el país sufrió otra megadevaluación y, consecuentemente, una nueva disparada de los costos en todos los órdenes ¿Cuánto se devaluaron los 50 millones aportados en marzo por el gobierno de Cambiemos? ¿Cuánto deberá aportar la Municipalidad por los “excedentes” que demande ahora la prosecución de la obra?

Pese a que estas incógnitas no han sido respondidas, el martes pasado, el Concejo Deliberante aprobó por mayoría la “homologación de la ratificación del convenio” firmado por la Municipalidad y la referida Secretaría de la Nación.

Solamente la concejal Nadia Torres votó en contra y advirtió sobre la situación: “Leyendo el expediente y el convenio entre secretaría de Infraestructura Urbana, del ministerio del interior y el DEM, en cláusula 4 dice que el monto que aportará la secretaría de la Nación es fijo, tope, no será ajustado ni pasible de redeterminaciones de precios, la municipalidad se compromete a cargar con todos los gastos, costos que excedan al monto aportado por la secretaria”.

“Esto quiere decir que el presidente Macri ha dado un fondo para esta obra que es fijo al 15 de marzo de 2019. Pero desde marzo hasta hoy subió el dólar, hubo inflación, todo se incrementó, especialmente los costos que hacen a la construcción…Y la Municipalidad deberá hacerse cargo de esos incrementos”, señaló.

“Una bicisenda es importante para nuestra ciudad, ayuda a la imagen, al deporte, pero Villa Mercedes tiene otras prioridades hoy, la Argentina tiene otras prioridades. Debemos luchar que luchar contra la pobreza…estamos en emergencia ambiental por la cuenca del Morro, tenemos como tema de estado la seguridad vial, día a día se nos mueren nuestros vecinos…y la Municipalidad tal vez tenga que hacerse cargo de pagar los costos que se generen por los aumentos de esta obra porque así lo establece el convenio”, expresó.

“Un presente griego” es la frase que se aplica para referirse a un regalo que conlleva graves perjuicios a quien va dirigido. Alude una de las obras clásicas de la literatura occidental atribuida a Homero, que relata los últimos días de la guerra de Troya y la estrategia de Odiseo para tomar la ciudad amurallada: construir un caballo gigante de madera como “obsequio” para los troyanos, dentro del cual se escondieron los guerreros aqueos.

Durante el debate en el concejo, se argumentó que el que “pone la plata, también pone las condiciones”, y que esa situación obligaba al municipio a aceptar lo que se establecía en el convenio o quedarse sin el dinero y, por consiguiente, sin la obra. Una clara imposición. El problema es que ahora la Municipalidad tendrá afrontar los aumentos de los costos de una obra cuya ejecución apenas supera el 50 %.

Los 50 millones aportados en marzo, hace casi 6 meses, se devaluaron en un 25 %, según los índices de la inflación, y la proyección para los próximos meses es muy desalentadora. El panorama, al menos, deja una clara moraleja: cuando un malo ya conocido regala un caballo, hay que mirarle los dientes.

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