La renuncia de Pedro Martínez en la diócesis y su reemplazo por el actual obispo de Laferrere, anuncia un cambio en la tradicional y conservadora Iglesia de San Luis.

El Papa Francisco aceptó la renuncia en la diócesis de San Luis presentada por Pedro Daniel Martínez Perea, de 64 años, y, al mismo tiempo, nombró en su reemplazo a monseñor Gabriel Bernardo Barba, actualmente obispo de Gregorio de Laferrere, en Buenos Aires.

La información fue hecha pública simultáneamente en Roma y en Buenos Aires. Aquí, en ausencia del nuncio apostólico, lo hizo en la mañana de este lunes, a través de AICA, el encargado de negocios monseñor Aliaksandr Rahinia, reveló la agencia de noticias católica.

Barba -Licenciado en Derecho Canónico (Universidad Católica Argentina) y miembro de la Comisión Permanente y presidente de la Comisión Episcopal de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Argentina- asumiría en aproximadamente un mes en el cargo, será el séptimo obispo de San Luis, desde que la diócesis fue creada, en abril de 1934 por el papa Pío XI. Y el cuarto en los últimos 38 años, desde el regreso de la democracia, luego de la última dictadura cívico militar.

Fundamentalmente en su misión como obispo de Gregorio de Laferrere, Barba se identificó como uno de los religiosos de la Iglesia católica más dedicado a los humildes y los pobres de su diócesis. “La pobreza es una injusticia, ojalá que nunca a nadie le falte nada. Mientras tanto, siempre debemos estar cerca de los pobres. Es una opción de vida estar siempre del lado de los pobres”, señala.

En una entrevista con el periodista de San Luis, Pablo Martín Oro, en Digital Noticias le preguntaron cuál iba a ser su perfil como obispo de San Luis: “Dos cosas me definen: quiero ser humano, quiero ser cristino, ese es mi perfil de obispo. Si soy humano y soy cristiano voy a ser un buen obispo”, respondió.

En la nota, contó que su intención es siempre “trabajar en equipo, trabajar juntos”, y que el Papa insiste en ese mensaje: “nos dice que estamos en la misma barca, que debemos cuidarnos entre todos. Acá estamos todos juntos, es un solo barco. Cada uno en su lugar, pero en una misma casa y yo voy a ser parte de San Luis, un puntano más, respetando el lugar de cada uno”.

Recordó que durante el último verano estuvo unos días de vacaciones en San Luis, cerca de Villa Mercedes: “Pasé unos días en San José del Morro. Jamás hubiera imaginado que me iban a nombrar obispo de San Luis”.

Pero la provincia ya la conocía desde hace tiempo: “A los pocos años después que arranqué de cura, que fue hace 31 años, llevé a un grupo de jóvenes a Merlo, y desde entonces he ido varias veces de campamento a San Luis”.

La pandemia y una nueva Iglesia

Barba hizo una profunda reflexión sobre lo que vivió la Iglesia a partir de las restricciones por la pandemia: “Estamos viviendo algo que nadie ha vivido. Se ha parado el mundo, la naturaleza ha gritado, nos ha hecho escuchar su voz, en 40 días se purificaron los aires y nos demostró que en pocos días todo puede cambiar. A nivel eclesial, nosotros hemos vivido también esta pandemia, donde tuvimos que cerrar las iglesias, pero tomó una vitalidad que nunca tuvo. Entonces, los templos estuvieron cerrados pero la iglesia doméstica estuvo abierta en cada una de las casas, y la misa se pudo transmitir por los canales de televisión. Ojalá que aprendamos que podemos construir una iglesia nueva a partir de esta experiencia”.

“Ojalá que cuando volvamos a la realidad, no hagamos lo mismo de siempre, que entendamos que también se puede ser una iglesia mucho más misionera con otras formas; que la pandemia nos ayudó a mirar de otra manera. Justo este cambio coincide con el nombramiento en la diócesis de San Luis. Tenemos que aprender con lo que hemos vivido, tenemos una iglesia más viva y más presente justamente cuando estuvo cerrada”, añadió.

 

El obispo Gabriel Bernardo Barba es uno de los más jóvenes que desempeñará el cargo eclesial. Con tan sólo 56 años asumirá en la diócesis. Promete una relación institucional con el gobierno provincial “lo mejor posible”, y que tiene un lema -una frase de San Agustín- que lo ha acompañado en toda su misión pastoral: “Para ustedes soy obispo con ustedes soy cristiano”.

Leave comment

Your email address will not be published. Required fields are marked with *.