La noticia del comienzo de esta semana, en materia económica, fue el respaldo de todos los gobernadores, a excepción de Alberto Rodríguez Saá, en respaldo al proceso de reestructuración de la deuda.

Todos los medios nacionales destacaron el respaldo de los mandatarios provinciales al jefe de estado, Alberto Fernández, en su plan de renegociación de la deuda, uno de los temas más álgidos que debe enfrentar. Un gesto de unidad que le viene muy bien en sus planes.

Pero falto alguien en la solicitada que salió publicada ayer en los diarios. El gobernador de San Luis fue el gran ausente. No se explican los motivos, pero su “excepción” fue destacada, ya que, hasta el momento, se sabe de su buena relación con el gobierno nacional.

El diario Página 12 rescata la información como un “gesto de unidad ante la negociación con los acreedores” y señala que los gobernadores y el jefe de Gobierno porteño, a excepción de Rodríguez Saá, publicaron una solicitada en respaldo al proceso de reestructuración de la deuda.

La nota agrega sobre el tema de fondo que a cuatro días del vencimiento del plazo de la propuesta argentina a los acreedores internacional de la deuda, el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, se reunieron en Olivos con los representantes de la UIA, la CGT y las distintas cámaras empresarias del país para mostrar la unidad de criterio frente a la negociación. En la previa de la reunión, se conoció que tres grupos de bonistas, que reúnen casi la mitad de los bonos, rechazaron la oferta argentina y dijeron estar «preparados» para negociar.

El encuentro en la quinta presidencial también tiene como fin poner en común las expectativas y preocupaciones de cara a una nueva etapa del aislamiento social obligatorio, que se espera continúe flexibilizándose a partir del 10 de mayo, por lo que estarán presentes los representantes de la Cámara de Comercio, de la Cámara de la Construcción, de la CGT, de la Asociación de Bancos de la República Argentina, la Sociedad Rural y la Bolsa de Comercio.

En la mañana de ayer “todos los gobernadores y el jefe de Gobierno porteño, con excepción del puntano Alberto Rodríguez Saá, publicaron una solicitada para respaldar el proceso de reestructuración de la deuda”.

Los mandatarios solicitaron «hacer el mayor esfuerzo posible y dar todo el apoyo para que Argentina pueda redefinir sus compromisos de forma sostenible de modo de poder cumplir con sus obligaciones y evitar la cesación de pagos o default».

Pocas horas después, se conoció un comunicado de los bonistas reunidos en el Grupo Ad Hoc de Tenedores de Bonos, el Comité de Acreedores de la Argentina y el Grupo Ad Hoc de Tenedores de Bonos de Cambio de la Argentina en el que adelantaron el rechazo de la oferta y expresaron que «no entregarán sus bonos, porque, entre otras razones, los términos requieren que los tenedores de bonos argentinos sufran pérdidas desproporcionadas que no son justificadas ni necesarias».

Sin embargo, indicaron que cada uno de los tres grupos «está preparado para discutir constructivamente con la Argentina cuando su Gobierno esté listo para hacerlo, con el objetivo común de encontrar una solución viable a los desafíos financieros actuales de la República».

El ministro de Economía publicó hoy una columna en el diario Finacial Times en la que ratificó que el gobierno presentó una oferta «responsable» y les solicitó a los acreedores «ganar menos», ya que forzar una mayor austeridad para pagar más «no solo sería desastroso en términos económicos, sino también inaceptable política y moralmente y, en última instancia, insostenible».

«No está claro de qué manera la pandemia afectará las proyecciones económicas a mediano y largo plazo, pero hemos asumido que el crecimiento estará en línea con la trayectoria histórica y hemos utilizado estimaciones realistas del crecimiento de las exportaciones», explicó en la columna.

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