A nivel país las empresas productoras de etanol advirtieron que están en situación de riesgo. Hay preocupación por los 2 mil puestos de trabajo. Una de las plantas fabricantes está en Villa Mercedes.

La situación de las productoras comenzó a agravarse a principio de año cuando la Secretaría de Energía de la Nación desactivó una fórmula que reaccionaba a los cambios de las variables y arrojaba un valor final para el precio del etanol que era el que las petroleras debían pagar a la industria. “Eso abrió un escenario de precios distorsionados y arbitrarios para las productoras de etanol mientras que comenzó a trasladar mayores beneficios a las petroleras».

“El 80% de los costos de la industria etanolera están atados a dólar y la mayor parte está dada por el precio de la materia prima: el maíz”, sintetiza en una nota publicada por Agrofy News.

Sumado a eso, «las empresas petroleras no trasladaron al precio que pagan por el etanol ninguna de las mejoras que recibieron por parte del Gobierno nacional, como los últimos incrementos que les fueron autorizados y que se reflejan en los surtidores».

Además, «los últimos cambios macroeconómicos de mediados de agosto, como la gran devaluación del 30% del peso y el congelamiento de los valores de los combustibles asestaron un duro golpe a las productoras de etanol de maíz que comenzaron a percibir apenas 0,40 dólar por cada litro de alcohol, el valor mínimo desde que inició en 2012 la producción de la primera planta».

Por esas razones las empresas de etanol de maíz aseguran que se encuentran «en un momento de extrema fragilidad por una sumatoria de variables y decisiones que mutilaron nuestro vigoroso crecimiento en el interior productivo del país», advirtió en un comunicado la Cámara de Etanol de Maíz.

Desde la Cámara advierten que el desarrollo logrado hasta el momento en el sector «está en serio riesgo si no hay una corrección inmediata».

Se trata de una industria que convierte en alcohol el grano de maíz para luego mezclarlo con las naftas, de tal forma que el 12% de cada litro de combustible se produce en nuestras plantas o en las de nuestras pares de caña de azúcar ubicadas en el norte del país.

Las de maíz se ubican en Córdoba (Río Cuarto, Villa María y Alejandro Roca), Santa Fe (Avellaneda), San Luis (Villa Mercedes) y Santiago del Estero y consumen entre todas 1,5 millón de toneladas del cereal con el que aportan el 50% del corte de etanol en la Argentina.

La Cámara asegura que se «podrían procesar 5 millones de toneladas de granos y evitar que el maíz se vaya como materia prima por los puertos, si finalmente se tomara la decisión de elevar el corte al 27%, como funciona por ejemplo en Brasil».

El sector emplea a unas 2 mil personas, entre puestos de trabajo directo e indirectos que hoy están en peligro.

En Villa Mercedes la productora es Diaser  SA, una empresa familiar que nació en 1968, de la mano de Efraín Szuchet. Con varias unidades de negocio, luego de una inversión de US$50 millones, desde junio de 2014 viene produciendo produce bioetanol en la planta instalada en el parque industrial oeste de Villa Mercedes, que le da valor agregado al maíz de San Luis.

La planta se emplaza sobre 13,6 hectáreas y hasta mediados de 2014 producía 250 m3 de etanol por día, para destinarlo a destilerías y a la mezcla con nafta.

En el año 2014, la planta, luego de un tiempo prolongado para su puesta en marcha, inició su producción que prometía poner en marcha también un círculo virtuoso en la economía de los productores del lugar.

En ese momento se proyectaba trabajar con 650 toneladas diarias de maíz (equivalente a 20 camiones cargados) lo que significaba más de 200.000 tn al año.

En ese momento, trabajaban en la fábrica más de 100 personas en forma directa (21 de ellas pertenecían al plan de Inclusión Social), un staff integrado por técnicos e ingenieros.

Cuando en junio de 2014 el entonces gobernador de San Luis Claudio Poggi visitó la planta, las expectativas eran otras, ya que la fábrica estaba en pleno funcionamiento y se calculaba que iba a generar un amplio desplazamiento hacia otros sectores. Pero hoy, la realidad es otra.

Leave comment

Your email address will not be published. Required fields are marked with *.