Docentes impugnarían la reforma del Estatuto porque coarta derechos para participar como candidatos en las elecciones de la universidad. Se desnuda otra maniobra del interventor.

Recientemente se conoció que la actual intervención de la Universidad Nacional de Villa Mercedes reformó su Estatuto. El inconveniente surgió por lo establecido en el artículo N° 62 de esta normativa, donde se especifican requisitos para ser candidatos a rector, entre ellos, haber sido profesor ordinario o efectivo universitario “por concurso público abierto” de antecedentes y oposición de una Universidad Nacional…”.

No obstante, la misma gestión recién convocó a concursos “abiertos” para los cargos docentes a fines del año pasado, lo que arteramente deja sin posibilidades a la mayor parte de la planta de profesores -que consecuentemente desde entonces accedieron a sus cargos por “concursos cerrados”- que aspiran a competir en las elecciones para los cargos de rector y vicerector.

Otros de los requisitos que la intervención introdujo en el mismo artículo es poseer título universitario reconocido “con al menos 10 años” transcurridos desde la obtención del título de grado, algo que no avalaría la Ley de Educación Superior.

Ante tales “novedades” un sector docente de la UNViMe presentaría una impugnación ante la justicia federal de Mendoza, ya que consideran que les coartan el derecho de participar y ser candidatos.

Pero la maniobra sería aún más artera y generaría una complicación mayor, ya que la judicialización podría demorar las elecciones anunciadas por el propio Rivarola para agosto de este año, y dejarlas “sin fecha” hasta la resolución del conflicto. Mientras tanto, las actuales autoridades tendrían un tiempo más que prolongado para continuar en sus cargos.

La realidad expone también a una realidad que roza el escándalo, ya que la UNViMe seguiría siendo la única universidad del país que no tiene sus autoridades elegidas democráticamente, pese a que este 2019 va a cumplir 10 años de existencia.

Si esto ocurriera dejaría muy mal parada a la gestión del rector interventor ya que, además de dejar en evidencia la una abierta maniobra para perpetrarse en el cargo sacando de la cancha a los posibles competidores, también desnuda el fracaso de Rivarola para llevar adelante su principal misión: la de normalizar la universidad.

Para agregar algunos datos más: Rivarola asumió en agosto de 2017. Muchos recuerdan que en ese momento hizo la promesa de no presentarse como candidato “por razones éticas”. A cuatro de cumplir dos años, no solamente ratificó su postulación, sino que aún no llevó adelante la normalización de la institución.

La candidatura de Rivarola no reconoce límites, ni el mínimo decoro. A las apuntadas maniobras desleales para barrer con la competencia, en el acto de Lanzamiento de San Luis Unido circuló un volante con la siguiente leyenda: “Poggi gobernador – Rivarola rector UNVIME 2019/2023”. Una “mezcolanza” de tal torpeza, que generó no solamente indignación sino también una gran confusión.

En el ámbito de la UNViMe y en gran parte de la comunidad villamercedina predomina una convicción más que lógica y consecuente con la misma historia y el espíritu que guiaron la lucha para la creación de la universidad: que al menos el primer rector elegido democráticamente sea de Villa Mercedes.

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